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Máquinas de teatro

 

La tecnología teatral se fundamentaba sobre recetas de tramoyistas que durante generaciones fueron pasando de padres a hijos como un valioso secreto, ya que era la responsable de la magia del teatro. En los siglos XVII y XVIII eran los ingenieros italianos (pues se dedicaban a los ingenios) traídos a España por los reyes los encargados de la escenografía, posteriormente en los siglos XIX y XX eran los pintores decoradores y en la actualidad son los escenógrafos.

Desde la antigüedad se usaron en el teatro máquinas para imitar los sonidos de la naturaleza que producían vibraciones del propio material al ser golpeado, frotado, chocado, etc. Estas máquinas estaban colocadas en diferentes partes del teatro, en el foso, en las galerías que recorren el perímetro de las paredes del escenario, en los laterales del escenario, etc. por lo que su sonoridad se vería amplificada por la caja de resonancia de un escenario tradicional entarimado, con espacios huecos y vacíos en el foso y en el escenario.

Muchas de estas máquinas se pensaron para emplearse de forma conjunta y orquestada, unas con otras, colocándolas en diferentes espacios del escenario lo que recrearía y produciría un mayor realismo. El paso del tiempo y su uso continuado convirtieron a estos artilugios en el ajuar propio de cada teatro y los textos de las obras teatrales del siglo de oro reflejan y contienen acotaciones del uso constante y normalizado de estas máquinas. Así hay una acotación de la tragedia La Numancia de Cervantes que dice así “hácese ruido debajo del tablado con un barril lleno de piedras”.

Estas máquinas se usaron tanto en los escenarios de la corte (los primeros situados en salones acondicionados dentro de los palacios y más tarde en teatros creados ad hoc bien en los recintos de los mismos palacios o bien en espacios teatrales exentos o separados de los palacios) como en los teatros públicos como son los corrales de comedias. Los sonidos que se reproducían eran además de los de la naturaleza, como el viento, la lluvia, tormenta o terremoto, otros como la guerra o los cascos de los caballos….

 

Las máquinas de sonido que se exponen son, de izquierda a derecha, las siguientes:

Chapa de rayos. Materiales: latón y soporte de madera. Plancha de metal para imitar los rumores de tormenta. El sonido se consigue cimbreando la plancha de latón.

Barril de truenos. Barril de madera y metal y cantos de río. Al girar el barril los cantos se golpean entre sí y sobre las paredes interiores del barril.

Máquina de viento. Madera y tela de algodón. El sonido del viento se produce al rozar el tambor dentado sobre la tela de algodón.

Máquina de lluvia. Madera y balines de acero. Funciona como un palo de lluvia en que al inclinarse el palo los balines de acero rozan las rampas interiores al deslizarse.

Tablas de matracas. Madera y aldabas de hierro. Para sonido de guerra, terremoto y destrozos.

Otras máquinas y herramientas de trabajo que se exponen son: gran fuelle de forja, torno-polea y gatos gigantes.

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